
Hace tiempo que quería hacer pan, pero todas las recetas que encontraba era para hacer en panificadora, yo queria una receta para hacer con las manos, gracias al blog de Lucía lo he encontrado, le he hecho unos cambios y este fin de semana lo he puesto en práctica y este es el resultado.
Ingredientes: 350 gr. de harina integral de espelta, 50 gr. de harina integral de avena, 50 gr. de salvado de avena, 1 yogur natural desnatado, 2 cucharaditas de cafe de sal, 1 cucharada sopera de fructosa, 3 cucharadas soperas de aceite de oliva, 150 ml. de agua tibia, 25 gr. de levadura y un poco más de harina para las manos.
Preparación: En un bol grande ponemos la harina de espelta, la de avena y el salvado, mezclamos bien, añadimos la sal, la fructosa y la levadura, luego el yogur, el aceite y por último el agua tibia, comenzamos a mezclar los ingredientes y lo amasamos durante unos 10 minutos, tapamos con un paño y dejamos reposar durante 1 hora y media.
En una bandeja para el horno y la untamos con aceite de oliva y espolvoreamos con harina.
Pasada la hora y media dividimos la masa por la mitad y formamos dos barras, las dejamos reposar aproximadamente 1 hora más.
Precalentamos el horno a 200º y pondremos una bandeja con un poco de agua para mantener un poco de humedad en el interior y así el pan sale más crujiente.
Hacemos unas marcas con el cuchillo y horneamos a 180º durante unos 30', yo lo dejé 35' pero depende del horno. Dejamos enfriar en una rejilla y está listo para comer.
Yo lo he partido en trozos adecuados para mi desayuno y lo he congelado, con esta cantidad me salen para 12 dias, definitivamente no va a ser la última vez que lo haga, a parte de ser fácil de hacer sé que tipo de pan como y está rico